NO SABÍA QUÉ HACER. Se encontraba frente a la boletería. Sabía que tenía que comprar un pasaje. Pero la duda que tenía era indigerible. A punto de salir estaban dos veteranos 1114 de la empresa Estrella del Sur: uno se dirigía a General Roca y el otro a Bogotá. La muchacha -un poco exasperada- le volvía a preguntar qué se le ofrecía.
Seguía dudando. Debía tomar uno de los ómnibus. Viajar en el segundo era -para él- la mejor opción: la fantasía se le haría realidad, vería cumplidas sus ilusiones. Viajar por el primero podría ver su realidad –la cual quería vivir- hecha fantasía. Y sin saber porqué -mientras unas gotas de arrepentimiento le rodaban por las líneas de la frente- le pidió a la muchacha que le vendiera un boleto para General Roca.
Por MJGV